Hemos asistido en los últimos meses a una demostración práctica del "arte financiero" aplicado a la alimentación. El precio de referencia de los principales alimentos del mundo subió hasta rozar las nubes con los dedos para luego empezar una caída en barrena donde, en el momento de escribir estas líneas, aún se encuentran.
La especulación financiera ha sido (y es) uno de los principales artifices de esta crisis

